Galletas de jengibre proteicas, veganas y tiernas, con harina de avena, almendra, sirope de arce y chocolate. 12 galletas con unos 7 g de proteína cada una.
Estas galletas de jengibre proteicas te recordarán a los Lebkuchen alemanes más tiernos: canela, jengibre y clavo, un toque de naranja y un hilo de chocolate negro por encima. Se hacen con harina de avena, almendra molida, crema de almendras, sirope de arce y WAM Protein Pure Vanilla. La masa se prepara en un solo bol, no hace falta enfriarla y, tras 8–10 minutos en el horno, tienes 12 galletas tiernas con unos 7 g de proteína cada una.
Probé esta receta en mi propia cocina antes de escribirla, así que las cantidades de abajo son exactamente las que me funcionaron.
Por qué te van a encantar estas galletas de jengibre
- Tiernas, no secas: la crema de almendras y un horneado corto mantienen el centro blandito.
- Sin enfriar y sin rodillo: mezclar, formar bolitas, aplastar y hornear.
- Unos 7 g de proteína por galleta, de WAM Protein, harina de avena y almendras.
- Endulzadas con sirope de arce (o de dátil) y terminadas con chocolate negro.
- 100 % vegetales: sin huevo, sin mantequilla, sin lácteos.
Ingredientes (12 galletas)
- 120 g de harina de avena: si no tienes, tritura copos de avena hasta que queden finos.
- 60 g de WAM Protein Pure Vanilla: aporta proteína y una base suave de vainilla que deja brillar las especias.
- 50 g de almendra molida para una textura tierna y jugosa.
- 2 cucharaditas de especias para galletas de jengibre (Lebkuchengewürz) o la mezcla casera de abajo.
- 1 cucharadita de levadura química y una pizca de sal.
- 60 g de crema de almendras, lisa y fluida.
- 70 g de sirope de arce o de dátil. En mi prueba usé solo sirope de arce y quedaron suficientemente dulces.
- 1 cucharada de melaza (opcional): da un color más oscuro y un sabor más intenso. Si la usas, pon 1 cucharada menos de sirope de arce; si no, las galletas quedarán más dulces.
- 70 ml de bebida vegetal: de soja, de avena o la que tengas en casa.
- Ralladura de ½ naranja (opcional, pero realza mucho las especias).
- 40 g de chocolate negro, fundido, para decorar (opcional).
¿No tienes especias para galletas de jengibre? Mezcla 1 cucharadita de canela, ½ de jengibre molido, ¼ de clavo molido, ¼ de nuez moscada, ¼ de cardamomo y una pizca de pimienta de Jamaica.
Preparación
- Precalienta el horno a 175 °C (160 °C con ventilador) y forra una bandeja con papel de horno.
- Mezcla los ingredientes secos: harina de avena, proteína en polvo, almendra molida, especias, levadura y sal en un bol.
- Añade los ingredientes húmedos: incorpora la crema de almendras, el sirope, la melaza (si la usas), la ralladura de naranja y la bebida vegetal hasta obtener una masa blanda y ligeramente pegajosa.
- Forma las galletas: haz enseguida 12 bolitas (de unos 35 g cada una), colócalas en la bandeja y aplástalas hasta que tengan 1 cm de grosor. Es normal que se agrieten un poco por los bordes. Casi no se extienden, así que la forma que les des es la que tendrán.
- Hornea 8–10 minutos. Sácalas cuando el centro aún esté blando: se endurecen al enfriarse.
- Enfría y decora: déjalas 10 minutos en la bandeja y después decóralas con hilos de chocolate negro fundido o baña la mitad de cada galleta. Deja que el chocolate se endurezca antes de apilarlas.
Consejos para unas galletas de jengibre proteicas tiernas
- No las hornees de más. Las galletas con proteína se secan antes que las clásicas. Uno o dos minutos de más marcan la diferencia entre tiernas y quebradizas.
- ¿Masa demasiado seca? Cada harina de avena absorbe el líquido de forma distinta. Si las galletas se rompen al aplastarlas, añade 1 cucharada más de bebida vegetal. Las pequeñas grietas en los bordes no son un problema.
- Versión de chocolate: cambia la Vanilla por WAM Protein Chocolate Hazelnut. El cacao aporta un toque ligeramente amargo, así que quizá te apetezca 1 cucharada más de sirope.
- Conservación: aguantan hasta 5 días en una lata.
Por qué WAM Pure Vanilla funciona aquí
WAM Protein Pure Vanilla es una base suave y no demasiado dulce, así que las especias son las protagonistas en lugar de un sabor fuerte a proteína. Está endulzada con stevia en lugar de sucralosa, por lo que va bien para hornear. Descubre qué le pasa a la proteína en polvo al hornearla.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer estas galletas de jengibre sin melaza?
Sí. En mi prueba no la usé y quedaron buenísimas. La melaza solo aporta un color más oscuro y un sabor más intenso. Si la usas, reduce el sirope de arce en 1 cucharada para que las galletas no queden más dulces.
¿Puedo usar otra crema de frutos secos?
Sí, la crema de anacardos o de cacahuete también funcionan, pero cambian el sabor: la de cacahuete, sobre todo, da un sabor mucho más intenso. Para una versión sin frutos secos, usa crema de pipas de girasol y sustituye la almendra molida por más harina de avena; las galletas quedarán un poco más firmes.
¿Cuánta proteína tiene cada galleta?
Unos 7 g por galleta, para 12 galletas (calculado con bebida de soja). La mayor parte viene de la proteína en polvo y el resto de la harina de avena, las almendras y la crema de almendras.
¿Se puede hornear con proteína en polvo?
Sí. Hornear no destruye la proteína, solo cambia su estructura. Para que queden tiernas, sustituye solo una parte de la harina por proteína en polvo y asegúrate de que la masa tenga suficiente grasa y líquido, como en esta receta.
En resumen
La repostería navideña no necesita una versión "más sana" para tener un sitio en tu plato. Estas son, simplemente, unas galletas de jengibre muy ricas que además aportan algo de proteína. Hornea una tanda para estas fiestas, compártelas y disfrútalas con un té o un café. ¿Quieres más? Prueba nuestras galletas proteicas de rollos de canela o las galletas proteicas de vainilla.
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