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Dos mujeres haciendo sentadillas juntas en el gimnasio: entrenamiento y nutrición durante el síndrome premenstrual

¿En forma a pesar del SPM? Estrategias de entrenamiento y alimentación en fases sensibles del ciclo

El SPM no es un alto de entrenamiento obligatorio – es una oportunidad para planificar con más inteligencia.

El síndrome premenstrual (SPM) afecta a unas tres de cada cuatro mujeres menstruantes. Cambios de humor, antojos, fatiga, calambres, sensibilidad en los pechos o dificultad para concentrarse son solo algunos de los síntomas más frecuentes que pueden aparecer en los días previos a la menstruación. Y seamos sinceras: en esos días, comer bien o entrenar cuesta mucho.

Pero ahí está la clave: si entendemos cómo funciona nuestro ciclo y adaptamos nuestro estilo de vida en función de él, no solo podemos aliviar los síntomas, sino también sentirnos más equilibradas, fuertes y con energía durante todo el mes.

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Tu ciclo – mucho más que la menstruación

Un ciclo dura, en promedio, entre 28 y 32 días y se divide en cuatro fases:

  1. Menstruación (Días 1–5)
    Los niveles de estrógeno y progesterona están bajos. Muchas mujeres se sienten cansadas o irritables.
  2. Fase folicular (Días 6–14)
    El estrógeno aumenta. Mejoran la energía, el enfoque y la fuerza: ideal para entrenamientos intensos y nuevas rutinas.
  3. Ovulación (alrededor del Día 14)
    Pico de estrógeno. Muchas se sienten en su mejor momento físico y mental.
  4. Fase lútea (Días 15–28)
    Aumenta la progesterona, mientras disminuyen los niveles de energía. Pueden aparecer síntomas de SPM. Las necesidades diarias de energía pueden aumentar ligeramente: los estudios hablan de un 2,5–11 %, a menudo unas 100–300 kcal al día, con grandes diferencias individuales.

Estas variaciones, especialmente en la segunda mitad del ciclo, nos muestran lo importante que es adaptar la nutrición y el entrenamiento de forma inteligente.

Importante: Estas fases aplican a ciclos naturales – sin anticonceptivos hormonales u otros fármacos que alteren el ciclo. Además, las fechas son orientativas. La ovulación puede adelantarse o retrasarse hasta una semana. Escuchar a tu cuerpo o usar métodos de seguimiento puede ayudarte a reconocer tu propio ritmo.

Entrenamiento en la fase lútea: suave, no exigente

Si antes de tu período sientes que tu cuerpo no coopera, no estás sola. Todo va un poco más lento – y eso es normal.

Lo que sucede en tu cuerpo:

  • Te cansas más rápido y te recuperas más lento.
  • Aumenta ligeramente la temperatura corporal – el esfuerzo físico se siente más intenso.
  • Tu tolerancia al estrés puede bajar – el ánimo y el enfoque son más inestables.

Lo que puede ayudarte:

  • Cardio moderado como caminar, trotar suavemente o montar en bici.
  • Estiramientos y movilidad para relajar la musculatura.
  • Entrenamiento de fuerza con menor volumen o intensidad.
  • Actividades suaves como yoga, pilates o tai-chi – ideales para regular la respiración y el sistema nervioso.

Eso sí: Todo vale, nada es obligatorio. Cada mujer lo vive de forma distinta. Algunas se sienten más débiles, otras siguen rindiendo bien en sus entrenamientos. Por eso, no tiene sentido estructurar todo tu plan de entrenamiento solo según el ciclo o frenar si te sientes con energía.

La mejor regla es: Entrena con la intensidad que te permita recuperarte bien – y escucha a tu cuerpo.

Nutrición como aliada del SPM: qué puedes comer

Algunas personas notan que ciertos alimentos les hacen más llevaderos los días de SPM. En vez de caer en un ciclo de antojos y fatiga, puedes tomar el control – sin restricciones extremas.

Síntomas comunes y lo que puedes hacer:

Antojos y cambios de humor:
→ Carbohidratos complejos (batata, avena, arroz integral) aportan energía constante a partir de alimentos ricos en fibra.
→ Comidas regulares ricas en proteínas (tofu, tempeh, batidos vegetales) pueden hacer que los snacks sacien más.

Calambres y tensión muscular:
→ El magnesio (nueces, verduras de hoja verde, suplementos) contribuye al funcionamiento normal de los músculos.
→ Ácidos grasos omega-3 (aceite de algas, semillas de lino, nueces) se están investigando en relación con el dolor menstrual.

Retención de líquidos y lentitud:
→ Bebe suficiente agua – idealmente 35–40 ml por kilo de peso corporal.
→ Alimentos ricos en potasio (plátano, aguacate) forman parte de una dieta variada; el potasio contribuye al funcionamiento normal de los músculos.

Un consejo extra:
Durante la fase lútea, muchas mujeres tienen más ganas de “comida reconfortante”. En lugar de evitarlo, planea snacks nutritivos y sabrosos: barritas proteicas, dátiles con crema de frutos secos, yogur vegetal con frutas rojas o un trozo de chocolate negro. Así calmas los antojos, sin culpa.

Transitar el SPM con consciencia: otras claves que ayudan

  • Seguimiento del ciclo: Usa calendario, apps o dispositivos para identificar patrones y planificar mejor. Te ayudan a relacionar ánimo, energía y rendimiento físico.
  • Rutinas, no reglas: Diseña pequeños rituales (mañana, noche) o un plan semanal con espacio para pausas y movimiento.
  • Menos decisiones bajo presión: Ten comidas preparadas, snacks ricos en proteínas a mano y tus entrenamientos definidos de antemano – ideal cuando tu fuerza de voluntad flaquea.
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Conclusión: Tu cuerpo está de tu lado – no en tu contra

El SPM no es debilidad – es parte de tu sabiduría cíclica. Conocerte y respetarte en cada fase te da energía, confianza y fuerza.

Con las herramientas adecuadas en nutrición, movimiento y mentalidad, puedes acompañarte activamente – sobre todo cuando más lo necesitas. Sin presión. Sin dogmas. Con tu cuerpo – no contra él.

Verena, WAM blog author

written by

Verena Junker- Experta en Nutrición y Fitness

Verena es profesora de secundaria y consultora certificada en nutrición y salud holística, con especialización en nutrición basada en plantas y nutrición deportiva, entre otras áreas.

Como coach de salud y conferenciante, ayuda a empresas y personas a mejorar su nutrición, ejercicio y fitness, así como su salud mental, todo basado en evidencias científicas.

Además de su pasión por el entrenamiento de fuerza, es entrenadora certificada de CrossFit, CrossFit Gymnastics y Weightlifting, y acompaña a las personas en su camino hacia un estilo de vida saludable y lleno de energía.